SOBRE QUICA

Me siento como pez en el agua entre hilos y telas. ¿Cómo no sentirme en mi salsa si llevo cosiendo desde que tengo recuerdo? En mi casa, como casi en todas, mi abuela también cosía, y recuerdo aquellas tardes de infancia viendo a mi abuela matar las horas dándole al pedal de su ya vieja máquina de coser. Y de hecho, casi diría que de mis primeros juegos de niña fue aventurarme a probar esa reliquia, jugando a ser una aprendiz de costurera ante la mirada de mi abuela.

Y del juego pasa a la realidad, porque muy joven entré a trabajar en un taller de costura. Primero para aprender y, posteriormente, para dedicarme a ello de manera profesional. Tengo la fortuna de haber trabajado en lo que más me gusta, porque en contra de lo que la gente piensa, coser no es una tarea rutinaria, sino que exige creatividad, exige habilidades y hasta unas dosis de fantasía. Tal vez cualquiera puede coger una aguja, pero no cualquiera puede ser costurera. Me siento agradecida por ello..Y es que en sí mismo, dedicarse a este mundillo no es poca cosa, pues no todo vale. Hay que lograr que una prenda sea funcional, sea cómoda, sea atractiva y, a la vez, que consigan responder a los cánones predominantes de la moda del momento.

¿Quieres saber más sobre mí? Pues lo tienes muy fácil, porque solamente tienes que ver mis diseños, los cuales dan como resultado prendas que han nacido de mi propia experiencia y que, por supuesto, se adaptan a las necesidades de los tiempos actuales. Como ya dije al inicio, con este trabajo nunca dejas de aprender.